domingo, 3 de agosto de 2014


la muerte está hecha
de retazos de tela podrida
dijo
o eso entendí
porque estábamos
atravesando los desiertos de Coghlan

pero si en Coghlan no hay desiertos
interrumpió ella
mientras se alineaba las cejas
con una pincita de depilar

la luz
comenzaba a sumergirnos
en un cono de incertidumbre

¿te das cuenta?
todavía podemos ser felices

Homenaje a mi amigo Arturo Morales Romaní

1.
un día dejamos de vernos

en aquellos tiempos 
éramos jóvenes
él era menor
pero eso no importa
o si importa
porque los años pasaron
y no supe más nada de él
hasta esa tarde
en la que me enteré
que había muerto

 
creo haberme desmayado tras la noticia
 
 
creo haberlo visto
varias veces en sueños
y pedirle disculpas
creo que él también me las pidió
y nos abrazamos
y prometimos encontrarnos
en un aeropuerto X
él vestido con la camiseta de la selección argentina
y yo no sé cómo
 
 
los dos vivimos en Texas
los dos nos estábamos escapando
de la miseria y de la soledad
 
2.
antes de cargar los periódicos
íbamos a un restaurante vecino
y bebíamos unas cuantas cervezas
mientras devorábamos
toneladas de pollo frito
 
estábamos en Taylor, Texas
un pueblo fantasma
donde sólo los poetas y los exiliados
eran felices de a ratos
 
hubiéramos podido
saquearlo todo
y darnos a la fuga

con la esperanza de incendiar
nuestras culpas
en los bosques del horror
 
pero no hicimos nada de eso

sólo elegimos
embriagarnos y llorar