lunes, 29 de abril de 2019

Edar Avé

Edar Avé nació en Lima, Perú el 23 de septiembre de 1972.  Se conoce muy poco de su vida. Al parecer fue un autodidacta que se dedicó a leer y a escribir poemas. Tuvo un sin fin de empleos para ganarse la vida. Reparaba cualquier tipo de artefacto que cayera en sus manos.  Avé dejó varios cuadernos manuscritos con poemas y cartas. Se envenenó con cianuro en el año 2010.


No hay canciones 
para la muerte.

Es mentira.

Ella rompe los vidrios
con sus uñas de acero.

Lo primero que hace 
es ir a la cocina 
y fijarse en la heladera 
si dejaste algo para comer.

Pero no hay nada,
nunca hay nada.

Entonces
 enfurece.

Los siglos 
enfurecen...

Ya no hay dientes.

No hay dientes.


(Versión corregida por el autor. Cuaderno Nro. 2. Fechado en Lima. 1990. Este poema sin título presenta varias versiones).

II.

Calles oscuras
las conozco.

Allá voy
con los pies tiesos,
con las uñas mugrientas,
cosechando las proezas
que el destino se olvida,
en las bolsas de basura.

Aquí estoy
solo.

viernes, 12 de abril de 2019

Leo a ciertos poetas
y creo en ellos.

Poetas:

¡Abran las puertas de mi corazón!


Poetas:

¡Dejen pasar a mis hermanos y hermanas

 necesito sus abrazos!

Pascoaes, a tu salud!

No me hables de los sueños.

Tu padre ha muerto,
y te ha dejado un puñado de papeles deshechos,
una billetera estropeada
y una tónica manera de relacionarte.


¿Es eso?
tu distancia entre palabras,
tu aridez,
tus mapas mentales...

Te vi
trepado a las ramas de un árbol
fumando una pipa.

La luz del sol
enceguecía tus ojos.

Algo huía.

Creo que hay algo vivo en vos.



jueves, 11 de abril de 2019

Desmayo



Había un río, 
una pequeña población de intrusos, 
un perro de pelaje multicolor
y una enredadera
cubriendo mis arterias.

¿Alguien me escucha?

Dos mujeres estaban frente a mí, 
parecían bajadas de un Cerro,
vestían polleras largas 
y las emplomaduras de oro 
de sus dentaduras
me dieron una coordenada.

"Todavía estoy acá", 
en la esquina de Rivadavia y Pueyrredón, 
con la camisa empapada de sudor, 
temblando, 
a la espera. 

a la espera...

Edar Avé.

V iene de lejos y su cama se hunde en las profundidades de la tristeza. Afuera el bosque es noble y los pájaros entretienen  a la mu...