lunes, 4 de marzo de 2013

todas las mañanas
llegaba con flores

las arrancaba de los canteros

entraba con una sonrisa
y se ocupaba de los floreros:
de acomodarlos de tal manera
que siempre recibía el elogio de todos

ayer
se cayó de la cama
y no pudo levantarse

piernas tiesas
brazos pesados

cerraba los ojos
y se veía de pibe
nadando en un río

qué va hacer
me dijo
con una mirada extraviada
un temblor molesto

con el remordimiento
de no haber podido pararse enseguida
y cerrar la ventana




1 comentario:

Geraldine, dijo...

atontado quizás por el aroma de las flores?