sábado, 29 de septiembre de 2012


En los momentos
más difíciles
en los que sólo
te queda mirar de frente
al Cantinero
y disparar
 
en esos momentos
(y no en otros)
me veo sentado en un autobús
junto a la Poesía
 
y Ella no tienen mucho que decir
más que señalarme un camino
un altar
en donde se arrodillan los hombres y mujeres
más buscados


 y Ella tiene las piernas delgadas y largas
y en ciertos tramos de la carretera
su rostro
calca las muecas de la Muerte
de mi muerte
y la Muerte de todas esas almas
que están ahí
para darnos
un trago de agua

1 comentario:

Geraldine, dijo...

Que forma maravillosa de canalizar las cosas de tu vida, através de bellas letras....hay que hacer catársis....