sábado, 25 de febrero de 2012

enciende un cigarrillo
en la última ronda
del trayecto

trabaja once horas diarias
y hoy es sábado

viste
una camisa desabrochada
con un bordado que dice: línea 95

cada pitada
es un leve descanso
como si estuviera mirando el mar
como si ese colectivo
pudiera volar
dejando atrás los recuerdos

5 comentarios:

Geraldine, dijo...

Un colectivero soñador, quien lo diría...

Nelson Javier Salinas Soto dijo...

Hola te saludo y felicito por tus escritos..me han gustado..te seguiré visitando.

Suerte!!

Lucila Bai dijo...

Deliradisimo amigo!Genio!

UlisesGzz. dijo...

Que buen escrito amigo, sigue asi!!

lula dijo...

"Un alma atribulada está aprendiendo a volar, en malas condiciones,
pero determinada a intentarlo..."