jueves, 6 de enero de 2011


Enero


el balcón tiene una hora más de sol

los árboles (vecinos)

agitan la mañana

como si el mar

estuviera

cerca


espuma y arena

detrás del juego

en el balanceo

tácito

de lo ausente


el cactus

(apodado Bolaño)

tiene

diez brotes nuevos


las horas

celebran

el silencio

de un cigarro

un auto

dos

tres...


3 comentarios:

Karencitaa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Karencitaa dijo...

SUCIO, MAL VESTIDO
En el camino de los perros mi alma encontró
a mi corazón. Destrozado, pero vivo,
sucio, mal vestido y lleno de amor.
En el camino de los perros, allí donde no quiere ir nadie.
Un camino que sólo recorren los poetas
cuando ya no les queda nada por hacer.
¡Pero yo tenía tantas cosas que hacer todavía!
Y sin embargo allí estaba: haciéndome matar
por las hormigas rojas y también
por las hormigas negras, recorriendo las aldeas
vacías: el espanto que se elevaba
hasta tocar las estrellas.
Un argentino educado en México y Texas lo puede soportar todo,
pensaba, pero no era verdad.
Por las noches mi corazón lloraba. El río del ser, decían
unos labios afiebrados que luego descubrí eran los míos,
el río del ser, el río del ser, el éxtasis
que se pliega en la ribera de estas aldeas abandonadas.
Sumulistas y teólogos, adivinadores
y salteadores de caminos emergieron
como realidades acuáticas en medio de una realidad metálica.
Sólo la fiebre y la poesía provocan visiones.
Sólo el amor y la memoria.
No estos caminos ni estas llanuras.
No estos laberintos.
Hasta que por fin mi alma encontró a mi corazón.
Estaba enfermo, es cierto, pero estaba vivo!!!!!

Karencitaa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.