domingo, 19 de diciembre de 2010


El domingo
te permite
lavarte los dientes un rato más

mirarte en el espejo
y palpar la grasa
del abdomen
(despreocupado)

el dinero
te alcanza
para unos kilos
de rosbif

y quien durmió
junto a tu insomnio
se estira
en la cama
y por primera
vez
tenés ganas
de un abrazo

preferís
abrir
una botella
y decir
que los domingos
son como esos
basurales
donde
los automóviles
aceleran
ante la menor
sospecha

6 comentarios:

Alfonso Huerta dijo...

Excelente poema, Andrés, un abrazo

lula dijo...

Admiración, como siempre.

gaston Pauls dijo...

bien Andres! terrible...
Abrazo.
Gaston.

Julia dijo...

Altísimo, A.

Estanislao dijo...

Por no sé qué extraña razón no suele ser los domingos cuando se ve en las caras las mejores sonrisas.

EL CASTOR Y LA OVEJA dijo...

hoy... alguien duerme junto a mis insomnios

Lindo texto

Saludos