domingo, 28 de noviembre de 2010

Paul Celan

Accesible, cercana y no perdida, quedaba en medio de todo lo que había que perder, esta única cosa: la lengua. Ella, la lengua, permanecía no perdida, sí, a pesar de todo. Pero le fue preciso entonces pasar por sus propias ausencias de respuesta, pasar por un terrible mutismo, pasar por las mil espesas tinieblas de un habla mortífera. Pasó sin tener palabras para lo que había ocurrido. Pero pasó por el lugar del Acontecimiento. Pasó y pudo regresar de nuevo a la luz del día, enriquecida de todo ello. En este lenguaje es donde, durante aquellos años y los años posteriores, he procurado escribir poemas: para hablar, para orientarme y aprender y saber dónde me encontraba y adónde tenía que ir para que alguna realidad se esbozara para mí. Era, como ven, acontecimiento, movimiento, andadura, era la tentativa de conquistar una dirección.
La guardia del hospital Rivadavia
un calor tieso
miradas que no encontraban un espacio
pasillos negros
como los ojos de esa nena
que corrían entre nosotros (los enfermos)
alegres

cerca
mi cuerpo
dolorido
la nena hablaba de un pájaro muerto
“ése” me dijo
y señaló el afuera
moscas
manías de un vuelo perdido
de algo que no volverá al cielo
tampoco al infierno
un estado anterior a la inocencia
eso: lo que quedó detrás como un perro sarnoso

el olvido

martes, 23 de noviembre de 2010

13 de agosto de 1983


Al abuelo
lo sostiene la muerte
no quiere
irse
un 12 de agosto
justo en el cumpleaños de su nieto
lucha
(tiene las manos y las piernas atadas
la sangre sigue inundando el cerebro)
la perra picha quedó en casa
también
las fotos
y esas medias rayadas que siempre usaba
el abuelo
se fue contra las cuerdas
la muerte
tenía unos músculos de acero
había ganado por knock- out
en Dallas
en Boston
en San Miguel
había destrozado las mandíbulas de los peores asesinos
el abuelo
contra el piso
con su pantalón marrón
y la manta de llama en los hombros
tirado
en la estación de Villa Domínico
esquivando golpes
un cross de derecha
un gancho al hígado
los médicos en el hospital no pudieron hacer nada
el viejo murió un día después de mi cumple
la peleó hasta el final
no quiso joderme la fiesta
ni los payasos
ni los regalos de compromiso
ni las ausencias
ni esas presencias que nunca dejaron de inquietarme
el viejo
quedó ahí
mirando el reloj del estadio

descomponiéndose

las pastillas del gladiador

Se viste
con su habitual miniatura:
una sonrisa corta
ojos vivaces
un escote ingobernable

llega puntual

cruza la avenida Santa Fe
en diagonal
acercándose a la espera

bebe
y dice que lo más importante en su vida
está lejos de este encuentro

se levanta
(las miniaturas la abandonan)

afuera: el vasto mundo de la ocasión

domingo, 21 de noviembre de 2010

Texas 3

nadie sabe lo que hacés
cuando estás solo
encerrado en tu casa

algunas noches
caminás desnudo
y repetís
una y otra vez
lo que tendrías que haber callado

tus padres duermen
(lejos)
cada uno en una habitación

un vaso de whisky
pudo hacerte sentir
por un instante
un verdadero fracasado

el vacío no puede nombrarte
tampoco
dios
dicen...

Texas 2


Me desperté
y creí haber soñado
que volvías después de mucho tiempo

mi hermana estaba en la mesa
y quizo saludarte como siempre

algo del orden de lo irracional
quedó flotando

era una especie de animal herido
un charco de sangre en el asfalto
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Una literatura que no este marcada por la vida y por la muerte para mí es estéril
de ahí que no entiendo a Proust
sólo lo leo como un ejercicio gramatical
un gran poeta
dijo
que entre elegir una clase de literatura en la mejor universidad
y dar una vuelta a la manzana
prefiere ésto último
así
ayer me quedé en un bar hasta tarde
caminé por las vías del tren (3 p.m)
y no pude encontrarme
ni con Carver
ni con Lowry
(ya se habían ido)
sólo vi
un par de ratas
corriendo entre un amasijo de cables telefónicos

jueves, 18 de noviembre de 2010

Texas 1

No era tan difícil decir: "nena, empecemos de nuevo"
la casa estaba en venta
y todas las cosas que teníamos las habíamos
comprado con mucho esfuerzo

ella abrió la nevera
y me invitó
unas cervezas

¿hasta cúando vas a ser así?
¿así cómo?

escuché un "chick" metálico
la bebida corriá por el esófago

ella se levantó
y juro que le hubiera hecho el amor toda la tarde

cerró la puerta de calle

"no quiero verte cuando vuelva"

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Texas


Conducía por la carretera 35 hacia el Sur
con mi perra a la derecha
dentro de una camioneta americana
con un motor V6 4.0
con unas llantas altas
que me permitían saltar el destino

en la radio
un tema de Massive Attack

había trabajado 12 horas
había hablado un pésimo inglés
me había golpeado verbalmente con un gerente de una tienda

era de noche
estaba a casi 40.000 kilómetros de Buenos Aires
a casi 40.000 kilómetros de mis padres, de mi hermana, de mis amantes
a casi 40.000 kilómetros de esta mesa donde (hoy) trato de recordar lo inolvidable

mi perra se inquietaba
la 35 mostraba señales y carteles publicitarios

era más joven
tenía la sospecha de que jamás iba a regresar

una curva
otra
luces
una patrulla detiene a un automóvil
un mexicano dice haber perdido la documentación

otra curva
Texas tiene esa sensación de anonimato total

en casa
Alejandra dormía
esa mujer (hoy) tiene un hijo y otro compañero

otra curva
(hoy)
ayer
el espejo retrovisor se empaña

llueve

lunes, 8 de noviembre de 2010


Hago con un día lento unas gafas oscuras
y salgo a caminar por Coghlan como si ese día
fuese una noche
un relámpago.
Un día lento
es similar a un recuerdo lento
pero con un recuerdo lento
no puedo
hacer unas gafas
sino un muñeco desmembrado
y cada parte
es un rostro
una frase dedicada en un libro.

Día lento recuerdo lento
sobre la mesa
junto
a un termómetro
una soledad implacable
una foto rayada
con birome.

jueves, 4 de noviembre de 2010


me doy cuenta
que sólo regalé materia
objetos
que mañana dejarán de funcionar
cosas
que sólo estarán
cierto tiempo

baja el río

las aves
picotean
chatarras

más arriba la simulación
del llanto
el gato
que espía
el cadáver de las ratas
y las piezas
de un hotel
con paredes celestes
y cuadros de fútbol

en esta orilla
hay lombrices
gusanos negros
y un temor
tácito por la muerte

nada cambia
el trabajo es el mismo
y las palabras
muchas veces
nos permiten seguir mintiendo

quedan noches
bebida
sexo

C ontadas veces los vi juntos. Tanto el uno como el otro conservaban una apariencia de hermanos. Había algo en sus cabezas... Siemp...