miércoles, 26 de mayo de 2010

Esas horas para el té

los cortinados de una tarde
helada

lejos: un tedio felino

ejércitos de vidrio
en las cumbres de un paredón vecino

2 comentarios:

Lady Pop dijo...

no sé bien cómo llegué acá, por tanto (y para acortar) voy a echarle la culpa a la sincronicidad del destino...
me gusta tu forma de verescribir tus percepciones...

hey, after all, los perros románticos y los lobos aulladores están emparentados y viven en la constelación siriana

Nalda dijo...

Tan cerca y tan lejos... :)