lunes, 19 de abril de 2010

Situaciones

Viajar kilómetros por una mujer. Adorar los encendedores de bencina. Los perros. Desprenderse de los objetos. Dejar espacios vacíos (aunque ese vacío este perdido). Manejar en una carretera extranjera. Masturbarse pensando en una mujer sin rostro. Andar en bicicleta. Leer a Banchot. Fumar en la oscuridad. Beber un Jack y otro y otro. Caminar por calles paralelas a las vías de un tren. Dejarse la barba. Hablar poco. Recurrir frecuentemente a un bar. Tener pocos amigos. Repasar una y otra vez algún versículo de la biblia. Escuchar a Bowie. Escribir sobre el olvido. Decir: todo es un recuerdo inexistente. Ver fotografías de otros. Sacar la basura. Esperar un llamado telefónico. Ser parte de un grupo sujeto a una situación precaria: un trabajo, un aula, un basural.
El vino tinto. Las analogías de la muerte. Los escritores suicidas. El mate. La nostalgia de todo lo real. Las ausencias: las acrobacias del perdón. El silencio. Dejar textos inconclusos. Corregir una novela. Pararse frente a una multitud y decir: "nadie me conoce". Los encuentros inesperados. Adorar un jean, una camisa, una campera sin mangas. Despertarse y abrazar a una mujer inolvidable. Guardar un secreto. Tener más de un nombre. Limpiar un vidrio. Dormir hasta tarde. Preguntarse: "qué será de la vida de...". Leer un poema. Lavarse las manos varias veces en una misma tarde. Mirarse poco en un espejo. Entender el adiós de los demás. Dar vuelta un colchón.

3 comentarios:

Grace en el País de Las Maravillas dijo...

En pocas palabras, vivir...

gaston P. dijo...

Me gustan cada vez mas tu letras.

Anónimo dijo...

la vida misma amigo!, como disfruto de leerte!
besos tkm
andy