viernes, 5 de marzo de 2010

El rostro empañado y esa mujer que lame los espejos. La persecución es a las tres de la mañana y los policía han perdido las huellas. En el hotel tu voz resuena en el refrigerador. Nadie ha salido herido. La pintura no está en el museo y los perros le ladran a la muerte. Todos hemos desaparecido. Solamente nos queda una palabra.

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