lunes, 22 de febrero de 2010

Sartén

El cementerio
abierto en la mano
y ese niño que no sabe a dónde ir

No hay rimas
sólo un perro transparente y un clavel marchito
el abuelo está en la tierra
y detrás
(bajando por esa escalera)
están los vivos

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El plumerío en la narí
Es una locura

Nalda dijo...

Un perrito transparente es como ver a un cerdo volando...

Sublime.

Besos

lula dijo...

me gustó!