martes, 29 de diciembre de 2009

La niebla se trenza en el pelo de la muchacha. La ruta está vacía. Sólo un pálido resplandor a los lejos. Enciendo la radio y la voz del locutor dice algo sobre el tiempo.
Trato de no cerrar los ojos.

2 comentarios:

Djuna dijo...

trata de no escapar...

Nalda dijo...

La niebla del alma se soluciona como las cataratas de los ojos: queriendo ponerle fin.

Un abrazo y Feliz Año!!!