miércoles, 4 de noviembre de 2009

Tu maestra de primer
grado
masticaba
esas gomitas gelatinosas
mientras
te hacía escribir
esos tortuosos
dictados

Y fue una tarde
en el colegio Castelli
donde
te olvidaste los primeros
acentos
entre
las hojas de ese cuaderno
Rivadavia

2 comentarios:

Prado dijo...

el fin del año es también para mí la puerta de la remembranza.

Nalda dijo...

¿Nostalgia de la infancia? ¡Cuántas veces habré querido volver a esos años!

Abrazos