viernes, 6 de noviembre de 2009

En la oscuridad el cigarro parece fumarse el vientre. El farol está del otro lado de la calle. Sobre la calle Plaza la estación YPF tiene una forma rectangular. Como en una pesadilla, abrís los ojos y ves en el reflejo de la ventana la silueta de tu cuerpo recostado sobre la cama.
Estás sólo. Y la novela te exige esa tranquilidad.

4 comentarios:

Emil Diermissen dijo...

un cigarrillo siempre es la salida de emergencia a esa soledadcaleidoscopio que atrapa cenizas.

Prado dijo...

la novela te exige la tranquilidad porque te la quita.

Nalda dijo...

¿Fumando en la cama? Cuidadoooo!!!

GUIZMO dijo...

A veces el nudo de esta trama parece obra de un guionista sádico.
Me gustó el texto.