viernes, 13 de noviembre de 2009

Algo así a las tres de la mañana

La sospecha de una soledad inalcanzable
sobre la calle Honduras
en los ojos de esa muchacha dura

el camión de la basura
en la esquina
parpadeando en las paredes
del leprosario

la muchacha te pide ayuda
y los autos aceleran

Yo me demoro
no quiero volver
no quiero estar solo

1 comentario:

Alfonso dijo...

no hay nada más solitario que una mirada endurecida por la indolencia