martes, 13 de octubre de 2009

San Telmo



La foto es antigua. Sin fecha. El hijo empuja la silla de ruedas de la madre. La madre está arqueada. Sus manos tiemblan. El hijo hace fuerza. La madre tose. (Se desliza una sonrisa en el rostro del fotógrafo).
La pregunta excede a la cosa: no la mata. La fotografía está en un cajón con muchas otras más. El cajón está en un anticuario. Los dedos de los curiosos hojean el pasado.
Se escuchan palabras en inglés o en francés. El hijo no las entiende. La madre se acuerda de sus lecturas de Proust. El hijo llega hasta la esquina (las arrugas en el rostro del fotógrafo son intensas). La silla se tropieza con una piedra. La madre cae. El hijo grita. Hay gente en la calle.
Un Inglés pregunta cuánto sale la foto.
- ¿Cuál?
La madre se tapa la cara. El flash es enceguecedor.

1 comentario:

Nalda dijo...

Siempre me quedo con las ganas de ampliar la foto y ver todos los detalles. Por cierto, descubrí a Proust hace años y me atrapó desde el primer momento.

Un abrazo