viernes, 16 de octubre de 2009



En la cocina del bar alguien aspira algo de una diminuta bolsa. El rostro (casi universal) se ahueca y los ojos se hunden en un no sé cómo. Algo así como caer en el pozo de la desesperación. El diálogo es tenso. Se escucha una música ensordecedora y las palabras se amontonan en una pileta repleta de vasos. Yo estoy sentando en la escalera, detrás de la puerta de la cocina y me pregunto o los pregunto a esos ángeles del infierno, qué fue lo que se nos fue de las manos. Entonces me di cuenta de que todos los que estábamos ahí éramos parte de una verdadera soledad y que por más que ciertos rituales nos aplaquen el odio, íbamos a caer en la misma cárcel. Aunque algunos la nombren de otra forma, sabíamos que el amor no pudo salvarnos.

6 comentarios:

luciérnaga furiosa dijo...

no sé qué es lo que se nos fue de las manos...
pero de repente me imaginé el baño de ese mismo bar y alguien muriéndose con un nombre entre las manos.


y lo que sonaba, era un tango

Eme dijo...

Yo me pregunto lo mismo todos los dias: ¿Que se nos fue de las manos?

besosdulces*

Eme dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Roberto Wagner dijo...

bárbaro men, en la misma forma que el amor te puede liberar tabién te puede condenar

saludos

Ópera dijo...

"O tenía las paredes muy gruesas o éramos los únicos ocupantes
o los demás no abrían la boca ni para gemir"

-yo creo que siempre algo se nos está yendo-

ordago13 dijo...

Sabías que unos chicos de madrid tienen un grupo de música con el mismo nombre que tu blog.

http://www.myspace.com/perrosromanticos