domingo, 20 de septiembre de 2009


Ella me dijo una palabra insuperable: catástrofe. Y aclaró: “Es de Nietzsche” con su voz de allá (con ese acento desnudo) con su cuerpo de acá. Un acá que esta diciendo otra cosa.

Y nuestra distancia, las rutas, el café de esas estaciones de servicios, los alambrados, los perros destrozados. “Es de Nietzsche” repito tratando de encontrar la alquimia que cifre los rudimentarios procesos de extrañar. De extrañarla. De imaginarla perdida entre sus retratos, entre esos colores atrapados en el devenir.
“Es de Nietzsche”. “No quiero estar lejos del amor.”

3 comentarios:

luciérnaga furiosa dijo...

cerca
lejos
"es tan lejos pedir. tan cerca saber que no hay"
es de Alejandra

y yo diría que sí,extrañar suele ser una catástrofe...

Eme dijo...

Y pensar que es un acento desnudo*

Nalda dijo...

Qué palabras tan sentidas. Yo tampoco quiero, ni puedo, estar lejos del amor.

Frondoso bigote...

Saludos