miércoles, 9 de septiembre de 2009


Parte o no del acierto el desconcierto es una solución factible cuando se trata de enumerar las cosas que sucedieron. Las cenizas largas de esos cigarrillos, los vasos a medio crecer, las medias detrás de un mueble, forman o deforman la textura de un encuentro. Algo extraño es el hombre en la tierra, dijo el poeta y desobedezco el uso de las comillas porque las palabras son de todos y de nadie.
Entonces Boddy Perú (personaje de una película de Lynch) bebe su vaso de Jack ante la mirada atónita de los presentes y esa imagen impacta como un disparo en el vientre del animal errático que escribe o trata de escribir desde ahí: desde “el paso (no) más allá” esta vez entre paréntesis y abusando de los silogismos que Blanchot elaboró con la maestría de un demente.
Algo así como estar sentado en el balcón, entre tres cactus, esperando el amanecer.

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