domingo, 6 de septiembre de 2009


El alma tiene uñas que crecen y se encarnan. Uñas como mástiles que trepan en las regiones más oscuras. Y ahí no hay banderas ni soldados. Sólo una foto rota. Un retrato de viejos combatientes de esa guerra. Tal vez nadie lo sepa. Pero todos alguna vez pasamos por esa esquina. A dos cuadras del cementerio. A tres cuadras de la farmacia. Entonces ella se acuesta con otro y lo que era amor es zumbido.
El alma tiene las uñas largas como esos teléfonos que suenan a la madrugada.

3 comentarios:

Saúl dijo...

muy bien..

Pancake dijo...

son esas uñas que me arañan la espalda en las noches...

Nalda dijo...

Cuando las uñas del enemigo veas sacar, pon tu cortauñas en el bolsillo.

Los arañazos duelen pero siempre cicatrizan. Paciencia.

Ciaooo