miércoles, 30 de septiembre de 2009

Boor


En el bar el Jefe husmea los contratiempos: “No hay camareros. Falta hielo. Las mesas”. Mientras tanto la calle es un circo de luces y payasos. El Jefe mira nuestras caras al revés y sabe (o intuye) que siempre una cerveza se abre debajo de la barra y que ése (y no otro )es nuestro tesoro.
En la cocina el horno espera hambriento los pedidos. Hoy más que ayer me siento parte del asunto. No es el bar ni los carajos del Jefe: simplemente son mis ganas intrépidas de escribir o de imaginar mundos.

No siempre es así.

(foto: Charly, Boie, el Gordo)

3 comentarios:

Vania Vargas dijo...

Desdoblarse, vivir dos mundos: realidad y ficción. Esa es la dualidad del creador y su salvación, seguro.
Saludos. Buen blog. Seguiré explorando despacio.

Nalda dijo...

Pues no aguantes más e imagina, que eso no nos lo puede prohibir nadi y es una terapia maravillosa.

Saludos

Iris dijo...

Hay gente con más de una cara, con más de dos: poliedros que quisiéramos vivir muchas vidas todas en una y por qué no, también sucesivas.
Me gusta tu blog. Curioseaba buscando un nombre por el cuál llamarte.
Abrazos