martes, 18 de agosto de 2009


Ayer pensé (casi toda la tarde) que tiene que haber un acto (único, irrepetible, irremediable, impostergable) que al ejecutarlo justifique todo un existir. Un acto total, inigualable, un momento que se presenta una sola vez y que lo transforma todo. Hay tantos actos únicos como sujetos. Un sólo golpe. Sin testigos. Sólo el verdugo y el acontecimiento. El pudor y la sangre.
Los actos irresueltos mueren con ese individuo irresuelto.
Pienso en mi acto único. En el encuentro. En la evasión que hago para no escucharlo. La antesala de ese acto conforma el universo literario. La ficción. Los personajes que entran y salen. Que cogen. Asesinan. Viajan. Lloran. Piezas de un rompecabezas cuya figura jamás se formará. El contorno es borroso, resbaladizo. No hay lengua: hay pasillos, puertas, silencios.
Imaginé una vida fronteriza. Un auto viejo. Un cuarto de hotel. Un par de botas de reptil. Una chaqueta de cuero. Tres remeras. Dos pantalones. Un revólver de grueso calibre. Barba. La ocasión se presenta en un país limítrofe. El tipo es de México y dice algo con respecto a un atraco. Masca tabaco. Su signo es capricornio. No le gustan los perros. El tipo mide casi un metro ochenta. Tiene un tatuaje en el cuello. Dos iniciales: M.B. Así estoy con él en el acto de la ficción, cruzando una frontera, atravesando cantinas y cactus. Con mi chaqueta de cuero, mis botas de reptil. El tipo me conduce a cierto lugar, a una muerte segura. Me cuenta algo sobre su hermano Pedro que arregla motores en San Marcos. La ejecución es muda. Atemporal. No hay retorno. No puedo decir dónde estoy o quién escribe. El tipo se ríe. El auto se detiene. Hay polvo. Resplandor. Un ladrido.
Atrás, el viento.

6 comentarios:

Saúl dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Saúl dijo...

actos únicos.. algunos nos llevan a la frontera con opción de cruzarla… otros tan sólo al bar de la esquina..
saludos..

Belén dijo...

Pulp fiction, esta entrada es de pulp fiction

besicos

lula dijo...

vos estás ahí y algunos no estamos en ninguna otra parte.

saturnino dijo...

Tranquilidad inquietita.

Natalia Zubeldia dijo...

Muy bueno !!1