miércoles, 15 de julio de 2009

Una casa sin muebles. Paredes blancas. Pisos de cemento. Un sillón lejos. Amplio. La cocina integrada. Luces. Baños modernos. Ella me muestra el jardín. El pasto. Habla de un ex. Enciendo una pipa. Camino. La casa es hueca. Como el sonido del mar. Hay un sótano. Muchas herramientas en el suelo. Restos de una familia.
Pienso en ese sótano con paredes negras de Foster Wallace, en lo apacible de una vida familiar. Ella abre una botella de vino. Bebemos. Me cuenta de sus cinco gramos de cocaína por día "allá por los noventa". Vuelvo a pensar en el sótano. En Wallace colgado de una soga. En mis caminatas nocturnas. En mi novela. En mis ganas de irme al Norte.
Ella me pregunta por mi pasado. Yo también. Digo que por primera vez elijo estar solo.
( Y bailo con el pretérito imperfecto de los verbos acordados).

1 comentario:

lula dijo...

bailar como si nadie te viera...
y si de fondo escucho.... dancing whit my self ... lo creerías?
Las pequeñas casualidades nos acercan y esta tristeza.