lunes, 13 de julio de 2009

Ese señor R. Barthes...

Tus íntimos te preguntan qué es eso del “asunto”, la “cosa” o el “sujeto” y esos ojos se demoran en una respuesta incongruente. También te dicen algo sobre un “doble discurso” o “por qué no hablar con otras palabras”. Esos íntimos (los cuales te aman incondicionalmente) no quieren verte beber esas dos botellas o los quince porrones de cerveza. Tu rostro (tenso) se escapa del plano y huye hacia otra filmación. Pero tu cumpleaños está cerca y los íntimos quieren abrazarte. Por qué no. Si cuando llegás a tu casa fumás esa pipa salvaje y lo haces con una mujer detestable.
Son extraños los pasos en el mundo.
Cito: “Desviaré mi mirada, ésa será en adelante mi única negación”.

2 comentarios:

MAGO dijo...

Crudo y hermoso, me gusta

Anónimo dijo...

Incondicionalmente, sin puntos suspensivos ni entre paréntesis a pesar de las dos botellas y otras más y de los cumpleaños por venir. Desviar la mirada sería más fácil.D.