jueves, 2 de julio de 2009

XVII

Ella repite la pregunta. El silencio se quiebra en una figura imperfecta. Una voz le dice que hubo una pelea en el pueblo y que el tipo resultó herido. Ella abre la puerta.
“¿Cómo está?”

(¿Por qué se preocupa por la salud del tipo?
Ladran los perros. El mosquitero de la ventana está roto. En la galería un ciempiés se tropieza con una piedra. ¿Por qué ese instinto maternal de perdonarlo todo?)


Esa figura imperfecta le dice que el tipo está en el hospital, que en unos días estará bien.
“Sólo fueron cortes superficiales.”

Ella vuelve a la realidad (o a esa rigidez de lo real cuando lo imaginario no soporta el peso de lo simbólico). Siente un calambre en el estómago. Hay una pausa entre la figura imperfecta y el diálogo. Un lapsus acordado.
Hay pelos del animal. Sombras. Moscas espantadas por el humo vecino.
Ella dice que va a ir a verlo (se acuerda de la bicicleta, de la fuga, del color verde). La figura imperfecta se ofrece llevarla. Ella duda.
"Mejor voy más tarde. Le pido un favor (la figura imperfecta está atenta): ¿No me podría arreglar una bicicleta que hay en el galpón?”
La figura imperfecta sonríe. Ella tenía un vestido con un amplio escote. Sus pechos eran perfectos. Rígidos. La figura imperfecta los miró. Deseaba morderlos. Escupirlos.
Ella trató de acomodarlos. La figura imperfecta fue hasta el galpón y sacó la bicicleta. En la camioneta tenía un compresor de aire.
Ella entró en la cocina y preparó unos mates. En el cuaderno escribió: “falta menos.”

5 comentarios:

Carla dijo...

Quer relato tan interesante.......
¿falta menos?... que significa. quiero leer mas!
Saludos!

Carla dijo...

aaaaaaaaa ç
Es un mismo cuento...
Ahora me di cuenta de que no era un relato suelto.
ootro dias con mas tiempo empiezo a leer desde el principio

los perros románticos dijo...

Gracias Carla. En realidad es una novela que empezó en el "capítulo"
(son fragmentos en realidad) número I. Los podés seguir están todos.

saludos

Belén dijo...

Pues me los iré leyendo, querido...

Besicos

Maria Andree Abadia dijo...

Gracias por la lectura. Seguiré pendiente.

Saludos desde acá.