domingo, 7 de junio de 2009

No soy poeta. Tampoco sé qué es ser un poeta. Pienso en Rimbaud o en las noches de Vilariño. Personas apasionadas por el abismo. Por eso que decimos amar. Por la ausencia. Tampoco soy un narrador pero si una persona que habla con lo inesperado, que se enamora, que sale a caminar a las tres de mañana, que extraña, que llora, que adora los perros.
No sé... tenía ganas de escribirlo y así lo hice.

No hay comentarios:

C ontadas veces los vi juntos. Tanto el uno como el otro conservaban una apariencia de hermanos. Había algo en sus cabezas... Siemp...