lunes, 22 de junio de 2009


Entonces.
Hay latas de cerveza, platos sucios y un corpiño que nadie encontró. El pecho se te cierra y repetís las palabras que no le dijiste una y mil veces. Los libros en el piso, tu cara sin afeitar y esas ganas de salir corriendo. No hay un a-dónde ni un por qué. Después crees que ella era distinta y que toda la mierda fue tuya. Es la etapa de los llantos eternos y de abrazar la Biblia a la noche. El trabajo te permite vivir y siguen los cartelitos del dueño reclamando estupideces. Y esas viejas te preguntan por un libro de autoayuda. Otra será la cama y otro el cuerpo. Lo importante es que te decidas a escribir de verdad y que te dejes de coquetear con el asunto.

5 comentarios:

Prado dijo...

coquetear con el asunto está bien. alarga el idílio. La autoayuda es una mentira. El desastre es la verdad, deberíamos correr al desastre. Cito una recita de Palhaniuk. Saludos.

los perros románticos dijo...

Si. Yo pienso el desastre como lo nombró Blanchot: "el desastre lo arruina todo dejando todo como estaba". El tema está en cómo lo nombro despúes. Y así hasta perderlo de vista.
Un abrazo.

iría dijo...

Los citadores de Blanchot no deberían cerrar sus mensajes con "un abrazo". Por lo menos para que uno pueda sentir que realmente supieron citar a Blanchot.

los perros románticos dijo...

El abrazo es tal vez la mejor metáfora de Blanchot, hay que tratar de leerlo mejor, sin entenderlo desde el "abrazo" comentado, sino de lo que se desprende. Es más: detesto los sujetos que no saben leer.

mil abrazos Iría.

lula dijo...

"El derecho no desconoce la cama: tómese por ejemplo ese derecho consuetudinario con el que se funda el uso del concubinato, que quiere decir acostarse juntos. Por mi parte, voy a partir de lo que, en derecho, queda velado, es decir, lo que se hace en esa cama: abrazarse". (Lacan)

o es que HAY AFUERA DEL TEXTO?