sábado, 2 de mayo de 2009


Yo hubiese escrito algo así como “algún día vas a llegar”. En Gerona cuentan que Bolaño tenía la costumbre de sentarse a tomar un café con leche en plena madrugada. No sé. Tampoco puedo explicarte por qué escribí esto. Debo tener la sospecha de que nada volverá a ser lo que fue. Y tiemblo. Porque los árboles comienzan a perder sus metáforas y el sol se olvidó de mi balcón.
Acá todo sigue como siempre: los libros apilados, las pipas por ahí, los cajones repletos de bostezos. Por momentos me gustaría estar en Gerona.
Pero sé que todos están muertos.

4 comentarios:

lula dijo...

... Algo entonces me mantiene vivo.

los perros románticos dijo...

gracias lula te quiero mucho

Anónimo dijo...

tan profundas como siempre tus palabras,los sentimientos, las sensaciones...muy bien logradas.
orgullosa de conocerlo, compañero

Anónimo dijo...

se me acabaron las Chivas, boie.