miércoles, 27 de mayo de 2009


Esas cosas y no otras. El anticipo exacto de la duda. La magia de esa palabra inesperada. Un llamado desde lejos a cierto lugar aun más lejos y la voz (de esa mujer) que te dice “cuídese”. Y rece. Entonces estás en tu casa esperando que el mundo celestial te de una respuesta y te dice (esa mujer) que el hallazgo llegará después. Y esa noche pensás en la traición y en la maldad como un niño resentido que se olvidó que vivió treinta y pico de años. Nada tiene importancia porque has salido de peores. Es más: mañana todo te parecerá un chiste.
Imposible dejar de leer Lisa y beber con R en la oscuridad.

2 comentarios:

Alfonso dijo...

MIRÁNDOLA DORMIR
todo hombre es su propio sol
en la media noche del hastío
cuando los grillos chillan
como fuego endemoniado
y las estrellas
están más distantes que nunca
bajo la luz del aguardiente
todo hombre
apaga
la lumbre interior de la nada
mientras mira dormir
a la mujer que le cedió el destino
no la que le inventó la ilusión
todo hombre
que como yo se emborracha
junto a la mujer
que nos huye en sueños
evade la necesidad del otro
hace de su fracaso
un tintineo abstracto
y se bebe en silencio su perdición.
Osvaldo Sauma, Mirándola Dormir.

los perros románticos dijo...

Muchas gracias Alfonso por tu presente. Mis respetos.