martes, 25 de septiembre de 2007

después

un día dejaste de evocar a los fantasmas atroces del espanto. fue ese día y no otro en el que escuchaste la fornicación del pájaro lúgubre. ese día saliste a caminar y te encontraste con tu alma en un viejo bar de la Boca.

estás a salvo. nada puede hacerte daño.

2 comentarios:

dominga dijo...

Agradezco no conocer la Boca (aún), pues así le doy un sentido proveniente de mi propio imaginario.
Un gusto, as always.
D.

dominga dijo...

Te cuento que gané un artefacto de Nicanor Parra (si no los conoces, luego te cuento) llamado "mochila de Bolaño", gracias a un concurso de una universidad por acá. Puede haber algo más romántico en estos minutos?