viernes, 13 de julio de 2007

impresiones

abrir una ventana y encontrarse con el mar, con la espalda húmeda, con los ojos cerrados.
abrir una ventana antes de que la noche teja sus murciélagos y todo se transforme en un juego pretérito de palabras.
abrir una ventana en las piernas de la mujer amada y hundir los dedos en sus vidrios empañados.
abrir una ventana en la cárcel del encierro y simplemente suspirar.


fue ayer cuando el vaso derramó el nombre en el mantel del pasado. fue antes del disparo de la palabra inicial. fue antes de que el tren dejara en el andén sus calvos recuerdos.


no la volví a ver. sé que me recuerda con odio, con desdén. sé que hizo el amor con varios hombres después. y también sé que no me importa. te acordas? . los palacios son grutas oscuras custodiadas por la risa.


camino por el cementerio. es temprano. los muertos tiemblan. algunos perros me cruzan la mirada. me detengo frente a un mármol. "yace aquí...". no sé cómo pienso en vos, en nuestros encuentros en el bar de las doce, en tus ojos. apoyo la mano en el recuerdo y tu voz me lleva a la vida.


para qué decirlo. pero me fue imposible. esa noche habíamos bebido de más (aunque uno nunca bebe de más) y ella dejó caer un nombre, un apellido, un estallido de gritos y pasiones. sólo pude resistir el machismo camuflado de un bebedor empedernido y sonreí. días después se lo conté a un amigo dejando de lado el heroísmo de la primera vez. está vez, le dije, pensé que el mundo se derrumbaba. aunque yo también tenía mis J mis K y mis F esa noche fue la peor de mi vida.
estupidez de un hombre estúpido.
la llamé por teléfono y nunca atendió.

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